Después de un tiempo aprenderás que compañía no siempre
significa seguridad. Comprenderás que incluso las personas buenas podrían
herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. Descubrirás que lleva años
construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tú también podrás
hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida... Aprenderás que
las verdaderas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias. Y que
no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida... que los
buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Te darás cuenta de que
puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada,
sólo por el placer de disfrutar de su compañía... Descubrirás que muchas veces
te tomas a la ligera a las personas que más te importan. Aprenderás que la
paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona
que esperas que no te apoyen cuando te
caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene
más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años
vividos. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero
eso no te da el derecho de ser cruel. Descubrirás que sólo porque alguien no te
quiere de la forma que quieres, no significa que no te quiera con todo lo que
puede, porque hay personas que nos quieren, pero que no saben como demostrarlo.
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que
aprender a perdonarte a ti mismo... Aprenderás que con la misma severidad con
que juzgas, también serás juzgado y en algún momentos condenado. Aprenderás que
el mundo no espera por ti. Entonces y sólo entonces, sabrás realmente lo que
puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que
pensabas cuando creías que no se podía más. Y es que realmente la vida vale
cuando tienes el valor de enfrentarla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario